Atlético - Barcelona:

Estimado Sr. Berlusconi,
No se olvide de recoger el PAQUETE que le dejamos en la terminal de mercancías del aeropuerto de Malpensa, Milan. Responde al nombre de Christian Abbiati, le acompaña su correspondiente factura de compra por lo que suponemos no habrá problema para realizar la devolución del mismo,
muchas gracias por su amabilidad y comprension

Baluarte Rojiblanco.


Una vez dejada esta nota podemos empezar el análisis del partido:

Suena el pitido del encuentro y empieza a rodar el balón, y en menos de un minuto Seitaridis logra llegar al área azulgrana. No es un mal comienzo.
Los primeros quince minutos daban a entender que nos esperaba un partido abierto, con movimientos ofensivos en las dos áreas, con detalles de calidad, y sobre todo con fútbol, mucho fútbol.

Pero no fué así, en el minuto 15 un fallo de Christian "Manosdemantequilla" Abbiati pone en bandeja a Deco el primer gol. Bien, un fallo lo tiene cualquiera, no pasa nada. Pero cuatro minutos después, en la siguiente jugada ofensiva del barça nuestra defensa en lugar de hacer su trabajo se pone a admirar la recuperación de Ronaldinho y la extraordinaria forma de Messi con lo que cae el segundo gol.

Al margen de un grave problema en la zaga defensiva, de los errores en la portería, de la desconexion en el medio del campo, y del poco acierto en las oportunidades que se tuvieron en los primeros veinte minutos, lo peor vino a partir de aquí. Un equipo rendido al verse derrotado.

70 minutos de continuos errores defensivos, de desacierto ofensivos y sobre todo demostrando una gran incapacidad técnica para subsanar un problema de actitud en los jugadores.

Es comprensible llegar al final de la primera parte desanimado por el resultado pero no es admisible que un equipo como el Glorioso Club Atletico de Madrid enfoque una segunda parte con la misma pleitesía y servilismo como termino la primera parte, esperando a ser ejecutado.

En el minuto 17 de la segunda parte, Javier Aguirre consigue demoler mi concepción del futbol con una cambio que a día de hoy, y tras una noche de margen, sigo sin comprender, Sergio Aguero por Luis Garcia. De verdad, no lo entiendo, no es un cambio natural de posición, ni es un cambio que necesitase el jugador por lesión, la única excusa que puedo encontrar es que el cambio quitase presión al Kun por el mal resultado al dar por perdido el partido y no tener esperanza de hacer siquiera un gol.

Al margen de consideraciones tecnicas especialmente sobre Reyes y Simao, repito, el desastre que hay en la linea defensiva que denota aun mas carencias en ausencia de Perea, el problema de ayer es de actitud.

Y la culpa la tienen tanto Javier Aguirre como todos y cada uno de los jugadores porque, yo al menos, no vi nadie que quisiese romper el partido, solo vi autómatas dejando correr el tiempo y rezando porque no les cayese un saco de goles.

"El Barça mereció la victoria porque tuvo más la pelota. Nosotros saltamos muy bien, con mucho entusiasmo y tuvimos dos buenas ocasiones, pero no pudo ser"


Si Javier Aguirre confía en que con dos buenas ocasiones se vence a un equipo como el Barça, yo solo puedo pedir que se fiche a cualquier otro entrenador que entienda que en el fútbol si con dos ocasiones no puede ser hay que generar veinte mas, pero lo que no se puede hacer es bajar la cabeza y dejar correr el tiempo.

- Azote.


PS. ¿A alguien le parece normal que hasta Oleguer llegue al area y pese a ello, Pernia siga en el campo?

5 comentarios:

fernando dijo...

Estoy de acuerdo con tu post. Fue un desastre. Estamos a años luz del Barcelona y equipos de nivel. Pernía me cansa cada día más. Es un paquete jajaja

un abrazo.

jagsolla dijo...

Creo que cebarse ahora con Abbiati es muy injusto.

Parece que sólo él y Pichu han tenido la culpa de las dos últimas goleadas.

Rico dijo...

Los culpables han sido dos a mi entender: Las cantadas puntuales de Pichu y Abiatti, que son indignas de porteros de primera, y luego la falta de hombría, arrestos, carácter o como se quiera llamar de todo el equipo, desde el primero hasta el último. Con desearlo mucho no basta.
Abiatti había parado decentemente hasta ayer, pero lo que está claro que en el primero canta y en el segundo puede hacer muchísimo más.
Así pues, hay un portero con una lesión crónica y otro que posiblemente ha perdido toda la confianza.

Borja y Pablo, atléticos por una vida. dijo...

Jajaja... hombre, el fallo fue un canteo, pero la derrota es culpa de todo el equipo, no sólo del italiano; creo que hay hombres que la cagaron mucho más que Abbiati, como nuestro amigo Pernía, que cada vez le aborrezco más: defensor nulo, atacante mediocre.
Aün así el abrsa fue muy superior, y no estubimos a su nivel.

1 abrazo

Rico dijo...

Hace dos años al Calderón llegó el campeón de Liga, que luego lo sería de Europa, se puso 0-1 y acabó perdiendo. Mucha motivación a los jugadores por parte del míster, pero luego cuando hay que dar un puñetazo en la mesa no se sabe dar